Estado de nuestros mares

La Directiva Marco sobre la Estrategia Marina (DMEM) tiene como objetivo alcanzar el buen estado ambiental (BEA) en los mares europeos, mediante el desarrollo de estrategias marinas por parte de los Estados miembros de la Unión.

Estas estrategias, actualizadas cada 6 años, se articulan en torno a 11 descriptores que permiten monitorizar y evaluar las características del medio marino y las presiones que lo afectan.

A continuación, se presentan los principales mensajes de la evaluación del medio marino del tercer ciclo de las estrategias marinas (datos referenciados al periodo 2016 - 2021).

Biodiversidad

Se han realizado grandes avances en el conocimiento de la biodiversidad marina, pero muchas especies presentan evaluaciones no concluyentes, por falta de datos o desarrollo metodológico. Además, especies emblemáticas como la pardela balear o la marsopa continúan en estado preocupante, en parte debido a las capturas accidentales.

Hábitats Bentónicos

Los hábitats bentónicos siguen afectados por varias presiones, especialmente la pesca de arrastre en fondos sedimentarios, aunque el área impactada ha disminuido respecto al ciclo anterior. Además, las praderas de Posidonia oceanica en el Mediterráneo se encuentran en buen estado ambiental.

Redes tróficas

Se ha avanzado en definir indicadores para evaluar las redes tróficas, que en el futuro serán clave para detectar impactos y orientar medidas para mejorar la salud de los mares.

Especies alóctonas invasoras

Pese a los esfuerzos, la introducción de especies alóctonas invasoras sigue impidiendo alcanzar el buen estado ambiental, excepto en el golfo de Vizcaya y costas ibéricas. Un caso destacado es el alga asiática Rugulopteryx okamurae, que se extendió con rapidez durante el ciclo de evaluación (2016-2021) desde el entorno del Estrecho, causando importantes impactos ecológicos y económicos.

Especies comerciales

Aunque ha aumentado el número de stocks de especies comerciales evaluados,  más de la mitad aún no se gestionan por debajo del rendimiento máximo sostenible. Además, se avanza en caracterizar la pesca en España para lograr un uso sostenible de los recursos y conservar los hábitats.

Eutrofización, contaminantes y basuras

La eutrofización no es un problema general salvo en el Mar Menor, aunque algunas zonas requieren seguimiento.

Cerca del 70 % de los contaminantes alcanzan el buen estado ambiental, destacando el mercurio por presentar peores valores. Además, la contaminación aguda afecta a menos del 0,1 % del área analizada.

La evaluación muestra un descenso de basuras en aguas y costas, aunque aún no se alcanzan niveles aceptables. El enmallamiento sigue afectando a especies como la tortuga común.

Ruido submarino

Se ha avanzado en evaluar el ruido submarino: el impulsivo no parece afectar a la biodiversidad, mientras que el continuo es más alto en zonas de intenso tráfico marítimo. Aunque aún no hay valores definidos para el buen estado ambiental, se ha establecido una base sólida para futuros análisis.

Se continúa trabajando en la evaluación de presiones y actividades, incluyendo un análisis socioeconómico y de monetización de los servicios ecosistémicos.

En relación con el cambio climático, el estudio prospectivo de indicadores permitirá monitorizar su impacto en futuras evaluaciones.